
Los arreglos florales secos son una adición maravillosa al decorado de la casa. Las flores secas, se utilizan en ramilletes, en imágenes aplanadas de flor, o en el popurrí, o en sombreros, como en muchas otras formas nos inspiran a usar el tiempo para admirar una belleza más apacible junto con la elegancia en nuestras casas.
Métodos para el secado
Las tiendas especializadas ofrecen una gama de materiales cada vez mayor, que va de lo cotidiano a lo exótico, con una gran diversidad de colores y tamaños. Sin embargo, usar flores compradas no es tan gratificante como utilizar las plantas que uno mismo ha recogido y secado.
Puede que tengas amigos que te faciliten algunos ramos de sus jardines, y en los paseos al campo encontrarás un montón de flores y hojas que puedes secar y añadir a tu colección. También debes recoger semillas, frutos secos, avellanas, nueces y piñas, así como hierbas del campo, troncos con formas curiosas y trozos de madera que aportarán una mayor dimensión a sus arreglos.
Secar flores y hojas es muy fácil. La forma más sencilla es colgarlas hacia abajo en un sitio seco y aireado. También puedes usar el microondas para agilizar el proceso o productos secantes para flores delicadas; otras hojas y ramas responden bien a la glicerina. Sea cual sea el método, las flores y hojas que cojas deben ser las mejores que encuentres.
Recuerda que las flores no deben estar en plena floración, pues tienden a perder los pétalos durante el proceso de secado. Desecha las que estén húmedas por el rocío o la lluvia. Si es necesario, ponlas en un jarrón con agua hasta que se haya secado la humedad de los pétalos. Por último, antes de coger flores silvestres, asegúrate de que no son una especie protegida. Nunca cojas más de una flor o rama de cada planta que necesites.
Los diversos métodos:
Al aire: Es el Sistema de secado de flores más antiguo y más fácil y no requiere de un equipamiento especial. Sólo tienes que colgar las flores en ramilletes poco atados, en una habitación seca y bien ventilada lejos de la luz directa, y dejarlas. No olvides retirar las hojas que no quieras, porque pueden alargar el tiempo de secado. También intenta distribuir las flores de modo que las cabezas no estén demasiado juntas para que el aire pueda circular libremente. Las hierbas y los tallos de cereales deben secarse horizontalmente.
Al agua: vierte unos 5 cm. de agua en un recipiente de cuello ancho y coloca los tallos en el líquido, que se evaporará gradualmente a medida que se van secando. No dejes las plantas en el agua una vez estén secas.
En glicerina: las hojas, ramas y bayas pueden preservarse en glicerina, que produce unas maravillosas hojas flexibles y brillantes que contrastan perfectamente con las texturas mate de la mayoría del material secado. Retira las hojas interiores de los tallos antes de empezar, descarta las hojas rotas o descoloridas y raspa la corteza a unos 5 cm. de la base. Parte los tallos. A continuación, haz una solución con una parte de glicerina y dos partes de agua caliente, y coloca los tallos en ella; asegúrate de que están completamente sumergidos a una profundidad de unos 5 cm.
Las plantas pueden tardar diez días en estar preparadas, hasta que estén más oscuras y un poco pegajosas. Quizás necesitarás añadir un poco más de solución de glicerina si se absorbe toda antes de que las hojas estén completamente secas. Verás que algunas hojas cambian de color cuando absorben la solución.
Productos secantes: Al utilizar productos secantes, la mayoría de las flores conservan sus preciosos colores originales. El más utilizado es el gel de sílice, que puedes conseguir en tiendas de artesanía, grandes almacenes y farmacias.
Los cristales son blancos, aunque a veces se pueden conseguir cristales azules, que se vuelven rosas cuando se absorbe la humedad. Aunque el gel de sílice no es barato, puede secarse y reutilizarse. Hay algunas alternativas, como arena fina, bórax o harina de trigo.
Microondas: reduce enormemente el tiempo de secado, aunque tendrás que experimentar con los tiempos y el emplazamiento, ya que la capacidad de los hornos varía mucho entre sí. En general, utiliza la colocación inferior, porque las plantas son mucho menos densas que la comida y deja el material durante 5-10 minutos. Además de la velocidad, otra de sus ventajas es que es más probable que se conserven los colores reales, aunque puedan adoptar nuevos reflejos y tonos inesperados. Para conseguir mejores resultados, usa gel de sílice.
Te resultará más fácil secar las cabezas de las flores que las plantas con tallo largo. Corta las cabezas de las flores, dejando un tallo de 2,5 cm. (experimenta con margaritas de todos los tipos, rosas abiertas o claveles), colócalas dejando espacio suficiente, sobre 2,5 cm. gel de sílice en una bandeja para microondas entre 3 y 5 minutos, y luego déjalo reposar unos 10 minutos. Retira con cuidado el gel de sílice, que puede secarse y reutilizarse, utilizando un pincel de pintar para quitar los cristales adheridos a los pétalos.
Algunas plantas pueden secarse en el microondas sin ningún producto secante adicional, pero este método es más lento que usando gel de sílice, y algunas hojas delicadas pueden perder su forma. Las hierbas (especialmente las de cocina) y los capullos de rosa sin abrir son los mejores tipos para utilizar este método, aunque también lo puedes intentar con espigas de maíz y cabezas de flores compuestas de varios brotes como la orquídea 'manto de dama'.
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